Por Annarella Grimal
El preso político Cruz García Domínguez, excombatiente en Angola y participante en las protestas del 11 de julio de 2021, lleva 11 días en huelga de hambre en la Prisión Provincial de Holguín, conocida como “Cuba Sí”.
García Domínguez inició la protesta el 14 de agosto para reclamar su excarcelación inmediata, según confirmó un familiar cercano.
“Con profundo dolor en el alma pedimos y suplicamos por su vida necesitamos ayuda por favor los que lo conocieron saben la persona que es”, señaló un comunicado familiar, difundido en las redes sociales. “Hemos tratado de todas las formas posibles que él se alimente pero dice que ya ha pagado demasiado con cuatro años preso injustamente; que si tiene que seguir preso, pagará con su vida”.
La familia advirtió a las autoridades que serían responsables si algo le sucediera va García Domínguez.
“Dice que esto es libertad o muerte”, precisó el familiar que habló con Café Fuerte.
La fuente agregó que el estado de salud del prisionero es crítico. «Ayer [domingo] lo vimos y está destruido, muy débil”, dijo.
García Domínguez padece Parkinson y no está recibiendo atención médica adecuada dentro del penal, advirtió el familiar, lo que agrava aún más su condición física y eleva el riesgo vital. Solo en lo que va de año, un total de 30 personas han muerto bajo custodia, según el registro del Centro de Documentación de Prisiones Cubanas (CDPC).
En declaraciones exclusivas a Café Fuerte, Camila Rodríguez, directora de la Iniciativa para la Investigación y la Incidencia –que aloja el CDPC y la plataforma Justicia 11J–, reveló que actualmente su organización tiene registrados 706 presos políticos en Cuba.
De ellos, el informe “Otro año sin justicia” de la propia ONG, contabilizó 543 personas privadas de libertad por protestar, de las cuales 360 son manifestantes del 11J que aún no terminan sus condenas, algunas decretadas por más de dos décadas.
García Domínguez forma parte del grupo de 14 adultos mayores y figura entre las 72 personas con condiciones de salud críticas en las prisiones cubanas que registra la organización. Su huelga de hambre se inscribe en un patrón documentado de protestas extremas de presos políticos, quienes recurren a medidas desesperadas para visibilizar abusos sistemáticos, condiciones de detención inhumanas, la falta de garantias procesales y la violación de derechos fundamentales.
El caso de García Domínguez pone de relieve, además, la vulnerabilidad especial de quienes padecen enfermedades crónicas, privados de atención médica adecuada dentro del sistema penitenciario cubano, algo que otros activistas y familiares de presos políticos han denunciado.
El pasado 3 de mayo, con motivo del 63 cumpleaños del prisionero político la plataforma Justicia 11J alertó sobre el progresivo deterioro de su Parkinson, agravado por el régimen penitenciario y por huelgas de hambre anteriores que ha llevado a cabo en protesta por la injusticia de su condena.
Estos gestos de resistencia han contado incluso con la participación activa de su esposa. Su encarcelamiento constituye una clara violación de los estándares internacionales de protección de personas mayores privadas de libertad, tal como lo establecen las Reglas Mandela de la ONU, indica el texto.
García Dominguez, exdelegado del Poder Popular en Santiago de Cuba, fue arrestado durante una manifestación frente al Partido Provincial de Holguín, donde resultó brutalmente golpeado y mantenido incomunicado durante semanas.
Su juicio estuvo marcado por graves irregularidades, en las que se ignoraron por completo su trayectoria, su avanzada edad y su delicado estado de salud. A pesar de haber dedicado gran parte de su vida al servicio del país, Cruz García fue acusado de sedición y condenado a 12 años de prisión, un castigo que evidencia la severidad de la represión política en Cuba y la vulnerabilidad de quienes se atreven a ejercer su derecho al disenso.