Lecciones de postemporada: Los Rangers despluman a los Orioles y van por el banderín en la Liga Americana

La jornada sumó cuatro jonrones de peloteros cubanos para hacer historia en una postemporada llena de sorpresas y pelota de altos quilates.

Lecciones de postemporada: Los Rangers despluman a los Orioles y van por el banderín en la Liga Americana
Adolis García celebra la victoria de los Rangers de Texas tras caer el último out en el estadio de Arlington. Foto: Captura video/CF.

Con fiesta de jonrones que incluyó al toletero cubano Adolis García y pitcheo hermético Nathan Eovaldi, los Rangers de Texas dieron este martes la mayor sorpresa de postemporada al eliminar por barrida a los Orioles de Baltimore, el segundo equipo más ganador este año en la campaña regular de Grandes Ligas (101-61).

La jornada acumuló otros tres jonrones de peloteros cubanos en Minneapolis para hacer historia, porque los dos de José “Pito” Abreu establecieron récord de largo metraje.

Arrollador el paso de Texas, que ha desbrozado a batazo limpio el camino para discutir el banderín de la Liga Americana, luego de despedazar a los Rays de Tampa Bay en la subserie de comodín.

Los Rangers arrancaron agresivos desde el primer capítulo y tomaron la delantera con un jonronazo de 445 pies de Corey Seager, que es una de las estrellas cimeras en el firmamento texano. El racimo decisivo vendría al inning siguiente con estacazo de García, a 418 pies y con dos a bordo, mientras Eovaldi tiraba sin contratiempos siete sólidas entradas para empujar la victoria.

El espectáculo Adolis

El batazo del avileño García frente al derecho Dean Kremer fue un baldón de agua para Baltimore, que no halló como reaccionar ante sus rivales y se quedó con la carabina al hombro, ahogando el sueño de Serie Mundial que acariciaron sus jugadores tras una temporada de ensueño.

Adolis es una sensación sobre el terreno, un espectáculo de buena vibra que añade lustre  a esta vibrante temporada para los peloteros cubanos en Grandes Ligas.

El puntillazo lo dio el inicialista David Lowe con otro bambinazo en la parte baja del sexto inning y poner el 7×1 definitivo del partido.

Eovaldi, un exMarlins que nunca debió perderlo Miami, alcanzó su segunda victoria en la postemporada y su promedio de efectividad parece de otro planeta: 1.32 con WHIP de 0.80.

El cubano Aroldis Chapman salió en el octavo y tiró dos tercios de innings con dos bases por bolas y un ponche, y lo cerró el dominicano José Leclerc.

Golpe de autoridad

El golpe de autoridad de Texas en esta postemporada es una conjunción de factores en esos momentos del béisbol en que todo sale bien. Bateo despiadado de 32 carreras, 51 hits y siete jonrones, debut glorioso del jovencito Evan Carter (14-6, 429), pitcheo efectivo y mucho trabajo de equipo, con el mando certero de Bruce Bochy, quien es una maquinaria de ganar.

Texas llega a discutir el título de la Liga Americana después de dos temporadas perdedoras, la de 2021 con 102 derrotas. En cambio el fiasco de los Orioles es sorpresivo, porque el equipo no fue nunca barrido en una subserie en la temporada regular. Parecería un maleficio, porque los Orioles han perdido ocho duelos de playoffs en fila por las últimas 10 campañas.

El mensaje es muy claro. Temporada regular y postemporada son dos cosas muy distintas en todo. La tensión, la capacidad para reaccionar, la determinación y el extra de los momentos clave, que lo define una empecinada palabra que no debo escribir en esta nota.

Pero eso es postemporada. A suerte y verdad. Hombradía beisbolera.

Entre Pito Abreu y Yordan Álvarez

Mientras Texas masacraba a los Pájaros Anaranjados en el ATT Park de Arlinton, los Astros de Houston daban un paso firme para convertirse en rivales de los Rangers por el galardón del circuito americano.

Los campeones defensores aplastaron 9×1 a los Mellizos de Minnesota en su cuartel de Minneapolis, descargando también su poder de largo alcance con 14 hits y cuatro jonrones.

Fue también una jornada de acento cubano con palos de vuelta completa de Pito Abreu y Yordan  Álvarez, que está haciendo números para Mr. Octubre.

Realmente, el Gigante de Las Tunas está intransitable y lanzarle es una decisión temeraria. Álvarez se fue este martes de 5-3, con dos dobles y su cuarto jonrón de la serie en tres partidos. Su promedio de bateo está en 500 (12-6) con seis carreras impulsadas.

Batazos de 882 pies

Los cuatro cuadrangulares de Álvarez en una serie de postemporada de cinco juegos empatan un récord que solo archivaban el boricua Juan González (1996) y Ken Griffey Jr. (dio cinco en la serie divisional de 1995).

Abreu no quiso ayer que su compatriota se robara solo el show y fijó números para los libros con sus dos batazos de vuelta completa. El cienfueguero es el primer jugador con dos jonrones de más de 440 pies en un juego de postemporada desde que se estableció la medición de Statcast en 2015. Los batazos fueron en el primero, de 442 pies, y en el noveno, de 440 pies, con cinco carreras empujadas.

Alex Bregman los imitó en el quinto para no perderse el festín de los cubanos. Pito no ha tenido su mejor año pero está metido en la postemporada a todo vapor, y es lo que cuenta.

El juego lo ganó el dominicano Cristian Javier, con cinco innings impecables y un solo hit permitido.

Postemporada eléctrica

Este miércoles los Astros vuelven al ruedo frente a los Mellizos, mientras que en la Liga Nacional los sorprendentes Diamondsback de Arizona tendrán la oportunidad de pasarle la escoba a los acorralados Dodgers de Los Angeles en el Chase Field de Phoenix. Los Cascabeles de Lourdes Gourriel Jr. también están teniendo una postemporada eléctrica y pudieran dar la nota alta eliminando a un equipo que salió de favorito.

Michael Harris II, captura de leyenda en el juego 2 de la serie Bravos-Phillies. Foto: Video/CF

En la serie más cerrada, los Bravos de Atlanta y los Phillies jugarán en Filadelfia. Los Bravos protagonizaron una remontada de leyenda el lunes con solo cuatro hits (dos de ellos jonrones) y una atrapada estratosférica del jardinero central Michael Harris II, en lo que ya califica como la jugada sensación en lo que va de postemporada. Lo peor para los Phillies no fue solo desperdiciar la soberbia actuación del astro Zach Wheeler, que le metió 10 ponches a sus rivales y mereció ganar, sino que perdieron el momentum a su favor en la serie.

Hasta ahora los pronósticos de los comentaristas y expertos se han derrumbado. Solo hay que echarle el ojo a las previsiones de los analistas de la página de MLB para comprender lo que estoy diciendo. Pero todo parece apuntar en este minuto que los dos equipos texanos y Arizona tiene más de la mitad del trayecto a su crédito. Entre Phillies y Bravos es difícil inclinarse, porque los dos son trabucos repletos de figuras jugando una pelota de altos kilates.

Esta es la postemporada y no os asombréis de nada.

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