Estados Unidos y Cuba tendrán conversaciones migratorias el 16 de abril

La ronda de charlas migratorias en Washington DC coincide con un momento de tensos intercambios diplomáticos entre ambas partes y un imparable éxodo desde la isla.

Estados Unidos y Cuba tendrán conversaciones migratorias el 16 de abril
Departamento de Estado en Washington DC. Foto: CF.

Delegaciones de Estados Unidos y Cuba sostendrán conversaciones migratorias en Washington el próximo martes 16 de abril en un momento de tensos intercambios diplomáticos entre ambas partes y un imparable éxodo desde la isla.

“El 16 de abril, funcionarios estadounidenses y cubanos se reunirán en Washington, D.C. para discutir la implementación de los Acuerdos Migratorios  entre Cuba y Estados Unidos, una serie de compromisos bilaterales que datan de 1984”, confirmó a Café Fuerte un alto funcionario del Departamento de Estado.

El funcionario reiteró que garantizar “una migración segura, ordenada, humana y regular desde Cuba” sigue siendo un interés primordial del gobierno de Estados Unidos, coherente con el interés en fomentar la reunificación familiar, y promover un mayor respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales en Cuba.

Es la quinta ronda sobre asuntos migratorios que realizan ambos países desde que la administración de Joe Biden decidiera reanudarlas en abril de 2022. Los encuentros bilaterales fueron interrumpidos por el gobierno de Donald Trump a finales de 2018, luego del agravamiento de las relaciones diplomáticas que se derivó del llamado “síndrome de La Habana”.

La fecha coincide con el aniversario 63 del comienzo de la invasión de Bahía de Cochinos, una confrontación bélica que marcó un punto de giro en la relación entre La Habana y Washington, radicalizó el proceso revolucionario cubano y pavimentó el camino hacia una crisis de connotaciones globales en octubre de 1962.

La representación estadounidense llega a esta reunión con una hoja de compromisos cumplidos. Desde la reapertura gradual de los servicios consulares de su embajada en La Habana en 2022, Estados Unidos ha otorgado más de 70,000 visas de inmigrante a nacionales cubanos, superando las cifras anuales previstas en los acuerdos migratorios de 1994 y 1995.

También ha otorgado más de 81,000 paroles humanitarios a cubanos desde enero de 2023, una iniciativa que pretende desestimular las entradas irregulares por puntos fronterizos del territorio estadounidense, y se ha agilizado el procesamiento de los casos pendientes del programa de reunificación familiar, que estuvo paralizado desde 2016.

Pero los esfuerzos de contención de la administración Biden para paliar la crisis de la frontera no han resultado suficientes y el flujo irregular de cubanos hacia territorio estadounidense sigue incontenible.

Solo en los primeros cinco meses del presente año fiscal (FY2024), un total de 106,949 cubanos han arribado ilegalmente a territorio estadounidense. El número de llegadas irregulares de cubanos desde que Biden se instaló en la Casa Blanca es realmente perturbador: 540,821, según datos oficiales.

Las charlas migratorias bilaterales han conseguido regularizar los vuelos de deportación del Departamento de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que desde abril de 2023, con 12 operaciones realizadas y 566 personas devueltas a Cuba.

Pero no son solo asuntos de la estampida migratoria lo que se ventila en estas sesiones.

La ofensiva diplomática cubana ha insistido en condicionar el flujo descontrolado de su población hacia Estados Unidos como consecuencia de las sanciones financieras que emergieron con la inclusión de Cuba como país patrocinador del terrorismo en enero de 2021.

Sin embargo, la salida de Cuba del listado de países terroristas, donde permanece junto a Irán, Corea del Norte y Siria, no parece una posibilidad real en un año de elecciones presidenciales.

Las conversaciones de este martes también se han visto rodeadas de un incremento de la retórica política del régimen cubano, especialmente después de las manifestaciones masivas del pasado 17 de marzo en Santiago de Cuba.

El jefe de la misión diplomática estadounidense, Benjamin Ziff, fue convocado por la cancillería cubana (MINREX) un día después de las protestas, por la “conducta injerencista” de la sede diplomática. Un  comunicado de la embajada estadounidense había mostrado solidaridad con los manifestantes y pidió se respetaran los derechos humanos en la isla.

El viceministro Carlos Fernández de Cossío trasladó formalmente a Ziff una queja por “los mensajes calumniosos del gobierno estadounidense y su Embajada en Cuba ante asuntos internos de la realidad cubana”, de acuerdo con un comunicado oficial.

Esta semana el programa televisivo “Razones de Cuba”, espacio producido por el aparato propagandístico con la asesoría del Ministerio del Interior (MININT), denunció supuestas acciones de las agencias de inteligencia y sectores políticos de Estados Unidos para provocar un estallido social en torno al 11 de julio, cuando se cumplen tres años de una histórica jornada de protestas populares en el país.

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